Han pasado cosas desde la última vez que me senté a escribir algo. Y ahora que regreso siento la necesidad de replantearme qué clase de contenido quiero plasmar aquí. Las entradas anteriores tenían la intención de ser amigables y jocosas u ocurrentes. Ahora no sé si voy a tener material. Uno tiene que poner atención y pensar “escribiré sobre esto”. Además, se me dañó mi camara y aunque la del Blackberry es súper útil no me da la cantidad de pixeles que necesito para sentirme cómoda. Quizás para navidad una camarita nueva no caería mal… ya salí del iPod en el que tanto pensé hasta que un buen día me dieron un empujoncito y lo compré.
O, volviendo al tema del contenido, quizás simplemente debo poner todo aquí y adiós a la prudencia, al control o la censura… JAJAJAJAJAJA (denme un momento mientras me río por favor).
Disculpen. Es que la idea de desprenderme de mi jodido autocontrol me causa risa.