Luego de haber actuado en 4 obras en el Guild y una con El Espejo Roto en La Quadra, y en el medio de eso haber producido otras dos (en el Guild también), todo seguido en el transcurso de año y medio sin descanso, con toda propiedad creo que puedo hacer un interesante y nutrido resumen de las cosas buenas y no tan buenas que me suceden cuando estoy involucrada en una obra de teatro. Esto a pesar de no ser una actriz con educación formal de drama.
Este post es meramente una forma de desahogo, de canalizar mis actuales frustraciones, ya que muy sabio es el dicho “bueno es el culantro pero no tanto”… lo cual quiere decir: ya estoy cansada!!! necesito un break! Me gusta el teatro pero ya toy cansa’a! ya quiero que se termine Bodas!
(INSERT COMMERCIAL HERE)
El Espejo Roto presenta: Bodas de Sangre
- “Una tragedia clásica en tiempos globalizados”
- Adaptada y dirigida por Arturo Wong Sagel
- Con: Nyra Soberón, Myrna Castro, Ramiro Cárdenas, Charlie Sotelo, Arturo Wong, Gianna Mendoza y Rita Banús
- Todas las noche hasta el 21 de noviembre, 8pm
- Teatro La Quadra
(END COMMERCIAL)
Volviendo al tema, lo malo que he experimentado estando en obras de teatro es…
Me he llenado de moretones y raspones – Mi primera experiencia con caídas en escena (como parte de la trama, no accidentales) fue haciendo de la borracha Bernice en Musical Comedy Murders of 1940. Estas caídas produjeron un gran moretón permanente en mi cadera. Ahora, en Bodas de Sangre, el moretón está de vuelta, y viene acompañado de varios raspones producto de tener que estar moviendo carretes y cubos de madera, y de tener que arrastrarme en pisos cubiertos de arena (¿por qué arena Tutu, por qué???).
Mi cuerpo ha sido objeto de la lujuria y observación curiosa de la gente – Solo digamos que mi lindo trasero ha recibido tantos buenos comentarios como la obra en general. ¿Qué cómo lo sé? Porque mis compañeros de elenco reciben los comentarios y no pueden evitar contarmelos, ya que la situación les causa muchísima gracia. Maldita sea la ropa pegada.
No duermo lo suficiente – No tanto para época de ensayos, pero para cuando comienzan las funciones, mi cantidad de sueño disminuye. Simplemente no puedo acostarme a dormir apenas termina el show a las 10:30pm. Echo cuentos con el resto del elenco, le doy bote a quien lo necesite, me voy a comer o a parkear un rato por ahí, luego cuando llego a casa tengo que quitarme el maquillaje y darme una ducha. En fin, termino acostandome más tarde de lo que me gustaría, y al día siguiente cuando me tengo que levantar estoy deseando que sea de noche de nuevo para poder dormir. En el trabajo me la paso arrastrando la manta todo el día y ando ojerosa, pero de alguna manera encuentro energías para actuar y para volver a acostarme tarde. Es un círculo vicioso infernal.
Mi vida social y cultural decae – Tener ensayos casi todos los días por tres meses me hace perderme una gran cantidad de eventos sociales y culturales. No pude ver Annie, no pude ver The Producers, no me pude ir a ningun lado en fiestas patrias, no he podido ir a la playa, no he ido al cine en siglos, no he podido pasar tiempo de calidad con la gente que lo merece, no estoy disponible para salidas con las amigas casi nunca… Necesito unas margaritas con mis amigas!!!!
Le agarro aversión al maquillaje – Por un asunto de hastío, de tener que estarme maquillando y desmaquillando todos los santos días. Y no me digan que simplemente no me maquille eh! Que si uno no se pone nada las luces lo hacen ver a uno más feo de lo que en realidad es, y eso hay que evitarlo.
Gasto bastante dinero – En gasolina, en comidas en la calle (soy demasiado glotona), en maquillaje (no me quiero poner cualquier vaina en la cara)… y cuando me paguen no creo que se balancee mucho la cosa.
Quedo citando la bendita obra todo el tiempo – Es una enfermedad! Y lo malo es que nadie te entiende, a menos que sea del elenco. Parece mentira como la obra se te mete en el subconsciente y luego la ves reflejada en todas partes.
Tu familia te dice que estás perdiendo el tiempo – No importa cuan contentos se pongan por ti, cuanto orgullo les cause tu éxito, o cuantos comentarios positivos les haga la gente: la familia de un actor, en Panamá y en el resto del mundo, no puede sacarse de la cabeza la idea de que estás perdiendo el tiempo. Especialmente si se trata de alguien que tiene otra profesión e incursiona en la actuación como una actividad adicional. A menos de que hagas suficiente dinero como para regalarles una casa o algo así.
Descubrí que producir es un infierno – Especialmente si no te pagan por hacerlo, y si no tienes ningún tipo de compensación emocional al sacar adelante la producción.
Lo bueno:
- He conocido gente nueva – Incluso cuando estaba en el Guild, que casi siempre eramos gente conocida, tuve la oportunidad de hacer nuevas amistades. Ahora que estoy incursionando en el “teatro de verdad” ¡No conozco a nadie en este círculo! Así que he podido hacer nuevas amistades con gente del medio y otra gente como yo que anda medio de turista por las tablas.
- He pasado mucho tiempo con gente interesante y talentosa – He tenido al dicha de pertenecer a elencos con buena química y nada de rivalidades, con los cuales se pasa un buen rato siempre. He construido recuerdos gratos que ahora formarán parte de mí siempre. Una vez escuché a alguien decir “Ahora que se termina esto ¿Qué voy a hacer todos los días?” y esa es una manera de verlo. Estando en la obra siempre tienes asegurado que tienes algo que hacer.
- Ya no soy anónima, he sido expuesta al mundo – ¿Cómo así? Pues, he salido en los medios de comunicación, y gente que no me conoce ahora sabe mi nombre o conoce mi cara porque fue a ver la obra. Si busco mi nombre en Google salen bastante cosas. He hecho entrevistas en la radio, y me han mencionado en los periódicos. Solo me falta salir en la tele.
- Impresiono a los demás – Poder decirle a la gente “estoy actuando en una obra de teatro” impresiona mucho a la gente. Al actor se le olvida que no todo el mundo se atreve a pararse en un escenario y exhibirse como lo hacemos nosotros.
- Vives la vida “glamorosa” del actor – Aunque en Panamá no sea la gran vaina, disfruto mucho decir frases como “Tengo que ensayar”, “Estoy aprendiendome mis líneas”, “Hoy me van a entrevistar”, “Mi foto salió en el periódico”, etc. Además, escuchar comentarios positivos sobre tu trabajo es muy gratificante.
- Aprendo mucho – Mucho de mí como persona, de mis propias habilidades y limitaciones. Aprendo de la gente con la que me toca trabajar, hasta del público que nos viene a ver. Aprendo mucho sobre estas personas que he conocido, y que espero conservar como amigos. Nutro mi intelecto porque tengo que memorizar, analizar, proponer, inventar, leer material que quizás no hubiera caído en mis manos de ninguna otra manera.
- Mi cuerpo y mi mente enfrentan nuevos retos - Actuando pretendes, y cuando pretendes no haces lo mismo de siempre. Es muy interesante pasar por estas cosas. Tener que lograr un nivel de control de tu mente y tu cuerpo para poder, en determinado momento, llorar, gritar, sonreír, proyectar algo que no hubiera sido así en tu vida cotidiana.
- Me siento como una persona más completa, más interesante, más autorrealizada.
Me quedó lindo, no?







2 Comentarios
Escribir es una manera de sacar lo que tienes dentro, y creo que los has hecho muy bien amiga…te quedo tan bien, que el que lo lea le queda claro si quiere o no incursionar en el teatro.
Por cierto, des pues del 21 avisa cuando vamos por las Margaritas…
Amiga que genial tu descripción… jaja me parecio super interesante y amena. No sabía de algunas cosas y claro sólo veiamos el lado glamoroso del que hablas que al parecer es menor de lo que creiamos.
Un besote y si quieres descansar Bienvenida a las Only`s Margarita Night ……